Tú te transformarás en Mí
En una experiencia intelectual, desconocida hasta entonces para él, Dios le hizo ver algo que antes era incapaz de percibir. Dios - la imagen es del mismo Agustín - golpeó sin cesar la debilidad de su mirada, enviando con violencia sus rayos sobre él, momento en que sintió un escalofrío de amor y de terror. Entonces se dió cuenta de que se hallaba lejos de Dios, en la región de la desemejanza, donde le pareció oír una voz que llegaba desde el cielo: "Yo soy manjar de adultos. Crece y me comerás. Pero no me transformarás en ti como asimilas corporalmente la comida, sino que tú te transformarás en Mí."
De "San Agustín. Al servicio de Dios en la Iglesia". Pío de Luis Vizcaíno, OSA.


