Regla de san Benito
De los instrumentos de las buenas obras.
Primero, amar al Señor Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas; después al prójimo como a sí mismo.
Luego, no matar, no cometer adulterio, no robar, no codiciar, no dar falso testimonio, honrar a todo hombre y no hacer a otro lo que uno no quiere para sí.
Negarse a sí mismo para seguir a Cristo, castigar el cuerpo, no deleitarse con placeres y amar el ayuno.
Alegrar a los pobres, vestir al desnudo, visitar al enfermo, sepultar a los muertos, socorrer al atribulado y consolar a los afligidos.
Apartarse del proceder del mundo y no anteponer nada al amor de Cristo.
PD: San Benito dando la regla a sus monjes, Mariano Salvador Maella. Museo del Prado.

